Valencia, España. 1981

 

De joyería me interesa el cuerpo y el movimiento. La persona portadora es un puerto que día a día se conecta a través de gestos con otros puertos. Cualquier joya es un carguero con un valor simbólico inexorable. Más allá del objeto hay una actitud que vincula al ser humano con su circunstancia. Cuando trabajo pienso en crear piezas que aporten mi propia visión del mundo y soporten esta responsabilidad.

Angela Bermudez joyas de autor